Composición corporal
Cetona de frambuesa
La cetona de frambuesa es el compuesto aromático que le da a las frambuesas su olor característico. Se puede extraer de la fruta, pero por lo cara que sale así, la que se vende en cápsulas es prácticamente siempre sintética, fabricada en laboratorio para imitar la molécula natural. Se hizo famosa hace unos años como "quemagrasas milagroso" tras aparecer en programas de televisión, y desde entonces se vende como suplemento para adelgazar.
Para qué sirve (beneficios reales)
- Los estudios en animales (ratas y ratones) sí muestran algún efecto sobre el hígado graso y la grasa acumulada, pero a dosis muy altas que no son extrapolables a lo que toma una persona en cápsulas.
- En humanos, el único ensayo clínico existente combinó la cetona de frambuesa con otros ingredientes a la vez (cafeína, naranja amarga, entre otros), así que es imposible saber qué parte del resultado se debió a ella y cuál al resto.
- No hay ningún estudio en humanos que aísle la cetona de frambuesa sola y demuestre que quema grasa, acelera el metabolismo o reduce el apetito como promete el marketing.
- Un estudio en ratones con dieta alta en grasa encontró que la pérdida de peso se explicaba porque los animales comían menos, no porque la cetona de frambuesa actuase directamente sobre la grasa corporal.
- El mecanismo que se propone en laboratorio (activación de una vía llamada PPAR-alfa, relacionada con el metabolismo de las grasas) es interesante sobre el papel, pero de ahí a un efecto real y medible en una persona que se toma unas cápsulas hay un salto que la ciencia todavía no ha confirmado.
Cómo tomarla
Al grano: no hay una pauta de dosis avalada por estudios en humanos, así que cualquier cifra que veas en un bote es orientativa de fabricante, no una recomendación clínica.
Los productos comerciales se venden con dosis diarias recomendadas que van de 100 a 1.400 mg, un rango tan amplio que por sí solo delata que no hay un consenso científico detrás.
Si aun así decides probarla, no la combines con otros "quemagrasas" o estimulantes (cafeína, sinefrina) sin saber cuánto de cada uno llevas, porque así es como se ha estudiado en el único ensayo en humanos y no se puede aislar su efecto.
No sustituye en ningún caso a lo que de verdad mueve la aguja en composición corporal: déficit calórico sostenido, proteína suficiente y entrenamiento de fuerza.
¿Es segura?
A las dosis que se han estudiado en animales, la cetona de frambuesa ha mostrado elevaciones de glucosa en sangre y de enzimas hepáticas (ALT), lo que es una señal de alerta que aún no se ha investigado a fondo en personas. La revisión científica más reciente sobre este compuesto señala explícitamente que faltan estudios de toxicología rigurosos en humanos y que las dosis que se comercializan (hasta 1.400 mg/día) superan lo que se ha probado con garantías. Por precaución, evita este suplemento si estás embarazada, en periodo de lactancia, tomas medicación o tienes alguna enfermedad hepática, y consulta siempre con tu médico antes de combinarlo con estimulantes.
Mitos y realidad
Mito: “Es un "quemagrasas natural" porque viene de la frambuesa.”
Realidad: La que se vende en cápsulas es prácticamente siempre sintética; y que un compuesto exista en una fruta no significa que tomarlo en dosis concentradas tenga el mismo efecto (ni que sea igual de seguro).
Mito: “Si funcionó en ratones, funciona en ti.”
Realidad: Los efectos se han visto en roedores a dosis muy altas y, en el estudio más cuidadoso, la pérdida de peso se explicó porque los animales comían menos, no por un efecto quemagrasas directo.
Mito: “Lo recomendó un médico de televisión, así que tiene respaldo científico.”
Realidad: La fama de este suplemento viene de un programa de entretenimiento, no de ensayos clínicos serios; ese es justo el tipo de historia que debería hacerte sospechar.
Mito: “Combinada con otros ingredientes, está demostrado que adelgaza.”
Realidad: El único estudio en humanos usó una mezcla de varios ingredientes a la vez, así que no se puede atribuir el resultado a la cetona de frambuesa en concreto.
¿Merece la pena?
Sinceramente, no. La cetona de frambuesa es de los suplementos donde el marketing va muy por delante de la ciencia: la evidencia en humanos es prácticamente inexistente y lo poco que hay en animales no se traduce en la promesa de "quema grasa mientras duermes" que se vende. Si tu objetivo es mejorar tu composición corporal, ese dinero rinde mucho más invertido en proteína de calidad, creatina (esta sí con evidencia sólida) o, simplemente, en comida de verdad y buenos hábitos de entrenamiento.
Preguntas frecuentes
¿La cetona de frambuesa quema grasa de verdad?
No hay estudios en humanos que lo demuestren de forma aislada. Los efectos que se han visto en animales a dosis muy altas no se han confirmado en personas con las dosis que se venden en tiendas.
¿Es lo mismo que las cetonas exógenas o una dieta cetogénica?
No, no tiene nada que ver. La cetona de frambuesa es un compuesto aromático de la fruta; las cetonas exógenas y la cetosis son otro tema completamente distinto relacionado con el metabolismo de las grasas en dietas muy bajas en carbohidratos.
¿Tiene efectos secundarios?
En estudios con animales a dosis altas se han visto alteraciones en la glucosa y en marcadores hepáticos. En humanos no hay suficiente investigación de seguridad, así que la prudencia es la mejor opción.
¿Puedo tomarla junto con cafeína u otros quemagrasas?
No es lo más recomendable sin supervisión, porque no se conoce bien cómo interactúan, y el único estudio en humanos que existe la mezcló con varios ingredientes a la vez, lo que complica saber qué es seguro por separado.
Referencias
- Pharmacological Exploration of Phenolic Compound: Raspberry Ketone — Update 2020 (revisión científica, PubMed Central / NIH)
- Raspberry ketone fails to reduce adiposity beyond decreasing food intake in C57BL/6 mice fed a high-fat diet (estudio en ratones, PubMed)
- OPSS (Operation Supplement Safety, Departamento de Defensa de EE.UU.) — Raspberry Ketone: Dietary Supplements for Weight Loss (revisión de evidencia y seguridad)
Revisado por Jean Paul, entrenador con más de 20 años de experiencia · Última revisión: julio de 2026.
Información educativa y dosis orientativas. Ningún suplemento sustituye una buena alimentación, descanso y entrenamiento. Consulta con un profesional de la salud antes de suplementarte, especialmente si tienes alguna condición médica o tomas medicación.
Otros suplementos de composición corporal
Llévate gratis el Kit del Laboratorio
4 guías para dejar de adivinar: suplementos sin humo, perder grasa sin perder músculo, entrenar con poco tiempo y construir un cuerpo atlético. Directas a tu email.
Sin spam. Cancela cuando quieras. Al suscribirte aceptas la política de privacidad.
Deja de adivinar con la suplementación
En el Club tienes tu entrenamiento y tu nutrición calculados para ti, y a Adrián, el coach IA del método, para resolver tus dudas 24/7.
Conoce el Club
